El Gurkha por Chacho : Una noche en La Guanaca con Dennis Rodman

Creo que era uno de los sábados más aburridos de mi vida en el laburo, me quedaba una hora para terminar mi turno y volver a mi Mendoza querida, hacía más calor en San Juan que en el desierto de Lut.

Al salir pienso: “el bondi orteado este sale a las 21 y recién son las 18, mejor me enpedo un poco como para ir aclimatándome”. Arranco camino algún bar de mala muerte, de esos que tienen los sanjuaninos. Entro y pido el primer porrón:

-Una Andes, gracias cosa.

Me traen la birra y era tal el calor que hacía, que al destaparla se evaporaba, así que cuidadosamente al abrirla,la empinaba ahí nomás para que el pase de líquido a gaseoso no se convirtiese. Te llevabas un cigarrillo a la boca y se te prendía como tu tía Mabel cuando ve que llega el Orlando todo engrasado del taller. Reitero lo del calor por si no quedó claro: era insoportable, tanto que en el trayecto desde el laburo hasta el primer sucucho con olor a semita infectada que conseguí, se me derritieron 2 pares de ojotas.

Me tomo alguna que otra cerveza (4 para hacer exactos) y emprendo el camino a casa (boca ancha de por medio), me cambio, me pongo mis lentes “over the top” (recuerden que hasta las 23 hay sol en San Juan) y salgo hacia la terminal (por 4 días no pisaba San Juan).

Una vez ahí, me subo al micro , arriba me encuentro con 3 grones enormes, parecían que Godzilla los había cagado. Me toca justo el asiento al lado de uno, serios los tipos, hablaban solo inglés, yo como estaba medio en pedo y spiki inglés, los escuchaba y me hacia el sota. Cuando miro hacia atrás, venía otro grone, pero no lo podía ver muy bien, sólo noté que estaba  destrozado durmiendo, 4 asientos eran solo para él.

Paramos en la terminal de Lavalle y uno dice:

-Dennis drunk Legui

Entonces pienso:

-Estos negros toman Legui, ¡Jate de joder!

Baja uno de esos monos grandotes de los que les hablé al principio y trae un Legui, una bolsa de hielo (ya prácticamente derretida, estábamos en Lavalle en enero), un paquete de azúcar y limones.

-¡ Ay, Dios! –  pensé . – Estos negros se van a poner hasta la japi.

Me vuelvo a dar vuelta y el black de atrás se había sacado la capucha, pelos rojos, tatuado hasta en las bolas, aritos hasta en las pestañas. Me quedé impresionado y le pregunto:
-¿Are you, Rodman?
-No, i´m Francella. Claro que soy yo pelotudo (se cagan de risa los otros 3 grones)
Me quedo atónito tratando de procesar que una de las leyendas de los Bulls esté viajando detrás mío, y no me sale otra cosa que decirle:
-¿Qué poronga hacés volviendo de San Juan?
-Vengo de La Rioja, me invitó el turco Menem a comer un asadito con unos tintos.
-Cierto que el turco jugaba al basket. Che,  y ¿qué mierda vas a hacer a Mendoza?
-Tengo un show en “La Guanaca” esta noche ¿Querés venir?
-Pero más Valeria, la concha de tu madre (ya mi nivel de confianza, era extremo)

Llegamos a Mendoza, un clima hermoso, mujeres lindas, todo espectacular. Me tengo que subir a un taxi para volver a mi Villa Nueva querido, entonces me despido de Dennis:
-Dennis, me voy para mi casa y más tarde te llamo.
-No culiado, esperá que ya te llevo yo, necesito comprar fafafa.
-Pero yo no tengo ni idea donde podés comprar eso.
-Dale, gordo cabrón, si te vende la cara de pan del año pasado
-Jajaja, ma´seeeee´, vamos gato.
Lo pasan a buscar en un auto, nos subimos Dennis y yo, y los otros 3 grones iban corriendo al costado. Llegamos a mi casa y mi vieja me esperaba con milanesas para morfar. Hago pasar a Dennis y nos sentamos a comer, mientras los de seguridad se comían el perro de la vecina (eran unos rústicos de la concha de la lora). Nos clavamos unos vinos y partimos hacia el cheboli. En el camino pasamos a comprar los ayudín de la noche.

Llegamos y nos hacen pasar por un sector Vip, nos traen bebidas, comida, cameruza, mujeres, de todo. Se hicieron las 3 de la mañana y ya no podíamos entrelazar dos palabras, a lo que Dennis se acerca y me dice al oído:
-Gurkha, me voy a cambiar, ya vengo
-Ddddddle.
Entonces aprovecho y me doy una vuelta por el gallinero de La Guanaca, y ahí veo todo el escenario montado, aros de basket, pelotas, etc., el culiado venía a hacer una exhibición de algo que hizo toda la vida, así se gana la guita cualquiera, pienso y me vuelvo al Vip.
A Los 15 minutos aparece el negro Rodman culiado ese, duro como bola de bowling al horno, totalmente en pelotas y con un sombrero en la cabeza al estilo John Wayne, se pega el último saque, emprende camino al escenario y se pone a bailar. ¡Vos vieras las negras!, era tanto lo que les transpiraba la almeja que parecía la costa chilena al evaporarse con el sudor de la gente. Nunca vi tanta felicidad en un boliche de parte del lado femenino.

Mientras sonaba el “rock del gato”, veo que empieza a subir comadres al escenario, les baila, se las apoya, hasta que las empieza a tirar y las embocaba. Les juro que el negro hijo de puta las metía a las morochas a todas en el aro, no me podía parar de reír. Cuando llegó el turno de una mina que era similar a la pelota de Kiko, digo:

-Esta no la emboca ni en pedo.

¡EL HIJO DE PUTA HIZO UNA VOLCADA CON LA GORDA! ¡Un maestro, mal! Capo, bestia de bestias. Yo estaba descostillado de la risa, no podía más. Las chicas felices con lo que el carbón decolorado yankee les hacía, fue toda una exhibición durante media hora. Termina el show, vuelve al vip, todos lo aplaudían. Nos sentamos a seguir escabiando y se me da por decirle:
-Rodman, sos un capo. Me tenés que enseñar eso.
-Si, Gurkha, date vuelta que te emboco.
-Jajaja ¡Chupame un huevo!
-Eso también
-Andá, chupa pija.
-Lo incluye
– ¿Me estás hablando en serio?
-Sí, hago esto por guita Gurkha, no me gustan las minas, te quiero ortear.
-¡La concha de tu madre, hijo del demonio! (empecé a correr)

Corrí tanto como pude, pero me cazaron los 3 grones a la salida del antro ese al que me había llevado el negro hijo de puta. Ya sentía todo lo malo que me iba a pasar, trate de sacármelos de encima pero era como si te agarraran 3 pilares de los All Blacks, no podía pensar más, ya lloraba.

-Rodman me va a empomar, por culpa de estos culiados, y por culpa mía, que confié en extraños- pensaba mientras rezaba todo lo q me acordaba, hasta los Puentes de Avignon.

Entramos al vip y estaba ahí,solo, el grone desnudo, temía lo peor, cuando me dice:

-Gurkha, te estaba jodiendo puto inútil, me gustan más las mujeres que a vos juntarte en la estación de la Belgrano hahaha (risa de negro). Acá esta mi regalito para vos:
Dos mujerones 120-90-100, morochas, ojos verdes, las dos con unos lentes de marcos negros que me enfermaban, olían a cielo directamente, sus pelos parecían palmeras que se movían como en un mar del Caribe, los ojos eran dos planetas nuevos a descubrir, me quedo atónito y lo único que se me ocurre es gritar:
-¡Qué Jordan ni Jordan, Rodman es el más grande del mundo!

No me voy a extender contando lo que hice después con esas minas infernales, pero quería que supieran, más o menos, cómo fue la noche que tuve con Dennis Rodman.

Espero que les haya gustado, nos vemos la próxima.

 

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Comentarios

  1. Yaye dice:

    Jajajjaj muy divertido! Publica mas seguido mierda!

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